Tres POSTURAS que pueden facilitarte un SQUIRT
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El squirting no es un “truco” mágico ni algo que tenga que ocurrir para que el sexo sea satisfactorio. Pero cuando sucede, suele estar relacionado con:
- estimulación correcta de la zona G
- presión interna sostenida
- excitación suficiente
- relajación del suelo pélvico
Y para lograrlo solo necesitas poner un poco más atención en el ángulo.
Y como en SVAKOM queremos que disfrutes al máximo, aquí te dejamos 3 posturas que te aumentarán las probabilidades de experimentarlo:
- Misionero con almohada bajo la cadera:
Colocar una almohada bajo la pelvis eleva la cadera y cambia el ángulo de penetración, permitiendo:
-
mayor contacto con la pared vaginal anterior
-
presión directa sobre la zona G
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movimientos más cortos y localizados
-
2. Vaquera inclinada hacia adelante:
Cuando quien recibe la estimulación está arriba y se inclina hacia adelante:
-
se modifica el punto de fricción interno
-
aumenta la presión sobre la zona G
-
permite controlar ritmo y profundidad
Además, deja las manos libres para estimular el clítoris simultáneamente, algo que muchas veces facilita la liberación.

3. Cucharita con piernas flexionadas:
Desde esta postura:
-
el ángulo es más cerrado
-
hay presión constante sobre la pared anterior
-
se favorecen movimientos cortos y dirigidos
Flexionar ligeramente las rodillas hacia el pecho puede intensificar el contacto interno.

El squirting NO es una meta obligatoria, es una práctica más dentro de tantas que podemos disfrutar durante el sexo, no significa orgasmo ni tampoco más placer sino una manera más de disfrutar nuestra sexualidad.